
Escrito por Josep Patau
Las deducciones fiscales por eficiencia energética aplicables a viviendas en España se enmarcan en el contexto del Real Decreto-ley 19/2021 y posteriores normativas complementarias. Su objetivo es fomentar la rehabilitación energética de inmuebles residenciales para reducir el consumo y la huella de carbono, alineándose con los objetivos europeos de sostenibilidad. Estas deducciones se aplican en el IRPF de personas físicas y están activas, de momento, hasta el 31 de diciembre de 2024, salvo prórrogas.
Existen tres tipos principales de deducciones:
- Deducción del 20%: Se aplica a las cantidades invertidas en obras que reduzcan al menos un 7% la demanda de calefacción y refrigeración de la vivienda habitual o alquilada como vivienda permanente. El límite máximo de deducción es de 5.000 euros anuales. Es necesario aportar un certificado de eficiencia energética emitido antes y después de la obra que acredite dicha reducción.
- Deducción del 40%: Se concede si la actuación mejora el consumo de energía primaria no renovable al menos un 30% o si se alcanza una clase energética “A” o “B”. También se aplica sobre vivienda habitual o en alquiler, con un límite máximo de deducción de 7.500 euros por año. Igualmente, se requiere certificado energético previo y posterior.
- Deducción del 60%: Es la más ambiciosa y está destinada a obras de rehabilitación energética que afecten a edificios completos de uso predominantemente residencial. Deben conseguirse mejoras en la eficiencia energética global del edificio, con una reducción mínima del 30% en consumo de energía primaria no renovable o alcanzar una calificación “A” o “B”. La deducción se aplica sobre las cantidades invertidas, con un límite anual de 5.000 euros, y se permite aplicar el exceso en los siguientes cuatro ejercicios, hasta un máximo de 15.000 euros por contribuyente.
Requisitos comunes:
- Las obras deben estar debidamente facturadas y abonadas mediante medios bancarios.
- El inmueble debe estar ubicado en España y destinado a vivienda habitual o en alquiler como residencia.
- No se permite aplicar la deducción a plazas de garaje, trasteros u obras en segundas residencias.
Estas deducciones representan una oportunidad fiscal relevante para propietarios interesados en mejorar el rendimiento energético de sus inmuebles, combinando ahorro económico e impacto medioambiental positivo. Además, son compatibles con otras ayudas públicas siempre que no se supere el coste total de la inversión.